Entendiendo el Estatuto, parte 0

by

Este post explica por qué es importante tener claro las reglas de juego de la Asamblea Constituyente.

1. Texto del Estatuto.

El trabajo de la Asamblea Constituyente tiene una sóla limitación escrita y expresa: el texto de la consulta que fue aprobado el 15 de abril. La Asamblea puede emitir decisiones en contradicción con cualquier ley, norma o hasta Constitución, pero siempre respetando el mandato del soberano.

El texto de la Consulta Popular fue el siguiente:

¿Aprueba usted, que se convoque e instale una Asamblea Constituyente con plenos poderes de conformidad con el Estatuto Electoral que se adjunta, para que transforme el marco institucional del Estado y elabore una nueva Constitución?

El Estatuto Electoral que se adjunta es el contenido en el Decreto Ejecutivo No. 148, de 27 de febrero de 2007. Su texto íntegro fue publicado en Ecuador Elige.

En las siguientes explicaciones, se citará la parte pertinente del Estatuto.

El Estatuto establece reglas para los siguientes aspectos:

  • Misión, forma de integración y duración de la Asamblea.
  • Condición para que entre en vigor su trabajo.
  • Requisitos para ser candidato a asambleísta.
  • Procedimiento para la elección y de asignación de escaños.
  • Procedimiento de instalación de la Asamblea.
  • Mayoría requerida para la toma de decisiones.
  • Causal para destitución de asambleístas.

2. Razones para estudiar el Estatuto.

  • Para saber cuándo los organismos electorales cumplen con el mandato del soberano y cuándo se están excediendo.
  • Para saber cuándo la Asamblea cumple con el mandato soberano y cúando no.
  • Para saber si la Asamblea mantiene su legitimidad al tomar todas sus decisiones apegadas al mandato ciudadano.

3. Sobre el sistema de asignación de escaños.

Para saber cuáles candidatos ganan, es necesario un sistema de asignación de escaños. Para el criterio común, la respuesta lógica sería: “fácil, los 130 más votados serán asambleístas, los demás siguen raspando y mejor suerte la próxima”. En realidad el asunto es más complejo y sería contraproducente aplicar una mecanismo aparentemente tan sencillo.

El sistema “el más votado, se lleva la silla” se llama para los expertos “sistema mayoritario” (porque privilegia al que tiene la mayoría de votos). Según la Wikipedia, este sistema des-incentiva a las minorías y fomenta el bi-partidismo, además, provoca que “el 100% de los escaños serán para el grupo elegido por mayoría”. Esto significa que las minorías no están representadas en un sistema mayoritario. Pongamos dos ejemplos:

  • En la elección pasada, la mayoría de votos totales (votos individuales+votos en plancha) en Guayas correspondió al PRIAN. Si se hubiese entregado curules por sistema mayoritario, los 18 puestos que pone Guayas hubiese sido del PRIAN.
  • En el caso de Pichincha, los 14 diputados habrían sido de RED-ID y ninguno de otras tiendas políticas.

El sistema mayoritario no es tan “justo” como parece, pues entrega TODOS los escaños a sólo un grupo de la sociedad: el grupo mayoritario. Si hubiera 5 partidos y el mayoritario tiene el 40% de votos y los demás hubieran tenido entre 10 y 20% de votos cada uno, el partido del 40% hubiera sido la mayoría, pero al darle a ese partido TODOS los escaños, automáticamente estoy privando de representación al 60% de votantes que no concuerdan con el partido más votado.
En España eligen senadores con este sistema.

Una idea más justa sería que la mayoría reciba la mayoría de asientos (no todos los asientos) y queden otros para fuerzas minoritarias. De eso se tratan los métodos proporcionales.

La idea de un método de este tipo es que cada partido se lleve un porcentaje de las curules en juego. Este porcentaje estará en función del porcentaje recibido en la votación. Volvamos al ejemplo de: partido mayoritario con 40% de la votación y cuatro partidos minoritarios. En ese caso, la lista ganadora no se lleva TODOS los asientos, sino sólo un 40% de los asientos.

Como es lógico, la probabilidad de que una votación justo resulte en porcentajes cerrados es bajísima, así que no hay más remedio que “aproximar” los resultados a valores estadísticos manejables. Para realizar esta aproximación, están los métodos proporcionales de asignación de escaños.

Hay cualquier cantidad de métodos proporcionales: Método de cocientes y residuos (usado en Ecuador en 1978-1998), Método D´Hondt (1998-2002), Método Imperiali (2004), Método Rojas (2006), Método Webster, etc.

La explicación (con ejemplos) de cada uno de estos métodos está en Wikipedia. Lo importante es saber que, cuando hablamos de método proporcional, queremos referirnos a uno de estos mecanismos para que quien discrepe de la mayoría tenga oportunidad de ser representado en el Congreso.

Una respuesta to “Entendiendo el Estatuto, parte 0”

  1. David Ochoa Says:

    Esta entrada tiene por intención iniciar una serie de posts sobre el Estatuto de la Asamblea. Queda en el tintero la sugerencia de Tres Magnolias (ya comienzo a estudiar los sistemas de operación petrolera) y mi idea inicial de debatir sobre ideologías y socialismos de varios siglos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: